La mejor forma de aprender a cuidar el planeta es involucrarse directamente en su conservación. Bajo esta premisa, la Universidad Anáhuac Cancún impulsa Adopta un Cenote, una iniciativa que demuestra cómo el conocimiento, el trabajo colaborativo y el compromiso social pueden generar un impacto positivo y duradero en el entorno.
En una ciudad cuyo desarrollo está profundamente ligado al agua, este proyecto representa mucho más que una estrategia de conservación ambiental. Es un modelo de aprendizaje donde estudiantes, docentes y colaboradores llevan el conocimiento fuera del aula para responder a necesidades reales de la comunidad y contribuir a la protección de uno de los recursos naturales más valiosos de la Península de Yucatán.
El proyecto reúne el talento de la Escuela Internacional de Ingeniería, los Programas de Liderazgo, Compromiso Social, FRONTIER, la Escuela Internacional de Arquitectura, la Escuela Internacional de Artes y la Escuela Internacional de Responsabilidad Social y Sustentabilidad, consolidando un esfuerzo multidisciplinario que integra ciencia, creatividad y participación ciudadana.
En alianza con el Programa de Cenotes Urbanos de la Dirección de Ecología del Municipio de Benito Juárez, la Universidad adoptó el cenote ubicado en la Región 100, un espacio donde la restauración ambiental también se ha convertido en una oportunidad para fortalecer el tejido social de la comunidad.
Desde 2022, más de 200 estudiantes, docentes y colaboradores han participado en jornadas de limpieza, diagnósticos socioambientales, monitoreo de la calidad ambiental, levantamientos topográficos, diseño de señalética, propuestas de rehabilitación arquitectónica y actividades de educación ambiental dirigidas a la comunidad.
Los resultados hablan por sí mismos. En tres años se retiraron más de dos toneladas de residuos, mientras que en 2025 la cantidad de basura recolectada descendió a 98.5 kilogramos, un indicador que refleja no solo la recuperación del ecosistema, sino también un cambio en la cultura de cuidado y corresponsabilidad entre los habitantes de la zona.
Este esfuerzo ha sido reconocido en cuatro ocasiones por el H. Ayuntamiento de Benito Juárez. Sin embargo, su mayor logro radica en demostrar que la educación puede convertirse en una fuerza transformadora cuando el conocimiento se pone al servicio de las personas y del medio ambiente.
Como parte de su siguiente etapa, en 2026 el proyecto contempla la creación de un Aula Socioambiental, desarrollada junto con la División de Áreas Creativas, para acercar actividades educativas a las infancias de la Región 100 y seguir promoviendo una cultura de conservación desde edades tempranas.
Con iniciativas como Adopta un Cenote, la Universidad Anáhuac Cancún reafirma su compromiso con la formación de líderes de acción positiva que entienden que la sostenibilidad no solo se estudia: se vive, se construye y se comparte con la comunidad para generar un impacto que trasciende generaciones.